Magdal©

….. «Mariam Magdalena llegó a Francia trayendo todo su conocimiento acerca de los principios cósmicos, que en parte se hallan contenidos en la Cábala actual. Esos saberes se ocultaron posteriormente tras la noción de Santo Grial. Quizá porque Mariam era el cáliz de plata, después de su llegada surgió en Francia un movimiento secreto. Dicho movimiento se manifestó entre los Cátaros y sus sacerdotisas, así como entre otras corrientes esotéricas clandestinas que han servido de inapreciable sustento espiritual a la vida del ocultismo europeo»

Lars Muhl «El manuscrito de O»

El rezo que estoy alzando es:

“Nada para mi que no sea para todas”.

Cuando empecé a indagar alrededor del año 2002 en torno a Magdalena, me movía una pasión, y a su vez una certeza de que guardaba claves para la venida del Nuevo Tiempo. La investigadora que hay en mi, se sintió complacida ante tanto Misterio, pues quitar velos a lo que ha sido premeditadamente velado, y precisamente a eso, enciende mi fuego. 

Ese intelecto no quedaba asilado en la esfera de la mente, por una suerte de sincronía cada vez más evidente, la información estaba al servicio del Espíritu. Cada dato se convertía en experiencia y cada experiencia tenía un correlato perfecto con la información que la mayoría de las veces, me salía al encuentro. 

La vida es una gran metáfora con letras luminosas, que siempre habla si una está presente y decide enhebrar las señales, por el filtro del corazón. 

Ella me mostró la rendición como nunca antes la había conocido, pues para conocerla de veras (siendo ella mensajera de la auténtica compasión) una ha de volverse pequeña y vulnerable, y es entonces y solo entonces, cuando te encumbra y posa la corona sobre tu cabeza. 

Para hacerse Reina, una ha de dar caza a la antigua identidad y comérsela.

Exige mucho coraje dejar caer la Armadura y contemplarse encomendada por algo que no controlas y te guía. 

Es ahí cuando no se trata del “yo”, sino de “ser o no ser” Y a la vez es ese el gran alivio, «en tus manos me encomiendo, Gran Dama» porque cuando creo que sé algo, tú vienes y me muestras que tus planes me superan con creces.

El éxito, el verdadero éxito, está en ser y Ser tiene más que ver con soltar, que con ver qué puedo tomar, reclamar o exigir. El verdadero rezo es gratiud.

Es por eso que Ella me dijo, la verdadera Oración dice así: “Estoy disponible”

Fue en ese momento cuando todo cambió. Como un engranaje que necesitaba aceite para seguir moviéndose sin chirriar, estoy disponible fue mi ungimiento, mi aceite de nardo. 

Ella enseña que cuando la Esfinge aparece -es indisoluble su regalo, con la prueba de confianza previa-, en lugar de verla como impedimento, toca tomarla como la oportunidad de reafirmarte en que, adónde estabas yendo, vas a llegar cueste lo que cueste, sin perder la Fe. 

Es ahí donde la vida pregunta, ¿lo quieres de verdad? Pues ese sí implica una renuncia, un decir que no a lo antagónico.

Si la pasión nos mueve, aquello que nos apasiona se convierte en una de nuestras verdades permanentes.

Y Magdalena es para mi, como el fuego de las Vestales o Brigit, se cuida de que nunca se apague y en esencia es inextinguible, pues recuerda que todos los fuegos son uno solo. 

Magdal es experimentar la certeza de que somos Amor. Sin conceptos. En carne, piel y huesos. Ser suspiro y lagrimas de certeza, la Palabra que se abre paso en el Nuevo Tiempo, trayendo una Buena Nueva. 

Es hacer sonar el Gong y despojarse de una vez por todas de los velos. 

Pues, ella es LA SIN VELO.

Magdal es el nombre que he acuñado para hablar del Arquetipo, que si bien encarnó la figura de María Magdalena a la perfección, ha sido un prototipo vigente en muchas mujeres a lo largo de la Historia. Como fractales de la Gran Sacerdotisa, somos fieles a unas vivencias, que nos tienden un mapa.

Un Pequeño extracto de nuestro último encuentro.

Este es un resumen de lo que conlleva encarnar a María Magdalena y más en su amplitud, al Arquetipo Magdal. ¡Qué lo disfrutéis! Sofía Gutiérrez.